Indicador de desempeño 3
Manejaron la tecnología para solucionar un problema real y dieron rienda
suelta a a su ingenio al probar sus destrezas como ingenieros de computadoras.
Su creatividad los llevó a explorar diversas disciplinas y algunas de estas
ideas ya cuentan con posibilidad de convertirse en negocios. Todo formó parte
de los proyectos finales que presentaron los estudiantes del curso de Microprocesadores que
ofrece el Departamento de Ingeniería Eléctrica y de Computadoras (INEL) del
Recinto Universitario de Mayagüez (RUM).
Así lo dio conocer el doctor Manuel Jiménez, catedrático de INEL, al
describir las iniciativas de los jóvenes que participaron durante este
semestre.
"En este curso los alumnos aplican su conocimiento sobre hardware y software a
un problema real. Ellos operan un circuito que ellos mismos hacen, al mismo
tiempo que deben manejar el tiempo eficientemente. Además, desarrollan el
trabajo en grupo y aprenden a comunicar por escrito y en una presentación oral
lo que hacen", señaló.
Entre las alternativas presentadas se encontraba un sistema para
facilitar la preparación de informes financieros y el pago del Impuesto de
Ventas y Uso (IVU) de los pequeños comerciantes al Departamento de Hacienda; un
método para monitorizar el ganado vacuno, así como un aparato para preparar
pirografías o el arte de grabar y tallar en madera.
"Al principio se les pide que identifiquen un problema del entorno,
que tenga impacto en otras áreas fuera de la Ingeniería. Los alumnos hacen su
propuesta, desarrollan un diseño del hardware y elsoftware y
elaboran un prototipo", describió el profesor, quien lleva 18 años
encargado del curso.
De acuerdo con el catedrático, muchos terminan con propuestas que tienen
probabilidades de convertirse en pequeños negocios.
"Son proyectos que realmente tienen potencial de solucionar
problemas de Puerto Rico, ya sea dentro de la Universidad o en la sociedad. En
este grupo hay por lo menos tres trabajos con potencial de salida; dos de los
grupos, están solicitando patentes, y uno de ellos se encuentra a punto de
incorporarse como una empresa", manifestó.
Para los colegiales, la experiencia fue intensa, pero muy satisfactoria.
El equipo de Jorge L. Herrera, por ejemplo, presentó un sistema más eficiente
para que los comerciantes sepan la cantidad de transacciones diarias y
mensuales y puedan desglosar el total que han recolectado del IVU estatal y
municipal.
"La idea surgió después de escuchar en radio que una comerciante
había sido penalizada por enviar dinero de más a Hacienda por concepto del IVU.
De acuerdo con la oyente, al principio de la implantación del impuesto, se les
ofreció a los comerciantes que podrían acceder a la información de sus
terminales, pero eso no ha ocurrido", señaló Herrera.
De ahí partieron con un concepto innovador que les permitirá a los
empresarios registrar sus transacciones y al final del mes, por medio de la
interfase que ellos mismos desarrollaron, contar con una forma para calcular el
impuesto municipal y estatal y el sistema les completa los campos requeridos
por el formulario de Hacienda.
"Nos dimos cuenta de que los comerciantes no tienen un sistema de
puntos de venta que les provea un registro electrónico de todas las
transacciones que se hacen para cuando vayan a hacer el informe mensual, se les
facilite el cuadre. El registro que tienen es solo de las ventas del día y
después de imprimirlo, pierden la información. Con nuestro sistema le
facilitamos que, en lugar de estar guardando papelitos con el cuadre diario,
van a la página web y acceden las transacciones desde cualquier lugar",
sostuvo.
Asimismo, otro de los grupos se propuso mejorar el monitoreo del ganado
vacuno. En este participaron Nichole Agosto, Rafael Ramos y Dwight Casañas.
Según explicaron, consultaron con el doctor John Fernández Van Cleve, del
Colegio de Ciencias Agrícolas, quien les asistió para que conocieran los
procedimientos que se emplean con el ganado.
El trío se propuso desarrollar un sistema eficiente que considerara las
necesidades de los ganaderos en Puerto Rico.
"Las vacas tienen una pantalla; por ahí nosotros tenemos un botón
que nos permitía registrar el récord del animal en el sistema. Desde la
pantalla, se puede editar, añadir campos, como la cantidad de leche que produce
la vaca, si está enferma, los costos de comida; también tenemos el tanque de
leche (simulado) con un sensor que dice a qué temperatura está la leche y el
total de la producción", describió Dwight.
De la misma manera, aclararon que aunque existen otros métodos, la clave
de su propuesta radica en que este proyecto agiliza el proceso al mismo tiempo
que le permite al ganadero tomar la información registrada en la computadora,
preparar la estadística y a base de meses, o del año completo, saber cómo
estuvo la producción de leche, los alimentos, cuántas vacas se enfermaron y el
tipo de enfermedad que tuvieron.
"La idea del proyecto es hacerlo costo efectivo. Es un sistema
económico y diseñado para atender sus necesidades. Además, incluye el software y
es más barato que los existentes", afirmó Rafael.
Por su parte, Nichole destacó el nivel de compañerismo como un elemento
fundamental para lograr en un solo semestre cumplir con lo requerido en el
curso y demostrar que su concepto funciona.
"Fueron muchas las horas que pasamos en el Laboratorio
desarrollando este proyecto. Pero, lo más importante, es que uno siempre
encontraba una mano dispuesta a ayudar. Para mí, como mujer, fue tremendo
aprendizaje", expresó la alumna.
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